jueves, 14 de febrero de 2008

calle 7 culebras



La calle siete culebras es mi calle preferida de Q'osco y está al ladito de mi casa. Por la noche la cierran con verjas y rejas y nunca entendí porqué, así que de mañana no pasa que lo pregunte aunque seguro me pueden dar mil y una explicaciones y que ninguna sea cierta...

....Hoy pregunté y la cierra el Hotel Monasterio, de cinco estrellas para que no orinen (como en la mía) y por seguridad. Por cierto, la habitación más barata del hotelito vale 700 dólares y tiene descomprensión con oxígeno en algunos cuartos para el mal de altura, así que lo de cerrar una calle lo tenían chupao!

incluyo el comentario de mi amigo Pablo del Valle:
Es triste decirlo, chiqui, pero 7 culebras suele estar cerrada por el simple y horrible motivo que constantemente los transeúntes la orinan, y en general, peores cosas harían si estuviera abierta por las noches. Alguna vez me tocó ver que unos borrachos estaban orinando en la reja cerrada de 7 culebras, ya eran más de las doce de la noche y podían orinar felices. también los chilenos la pintaron y el bochinche que armaron los cusqueños, tan dados a un muy extraño chauvinismo. Eso de orinar en lugares públicos es uno de los hábitos inveterados, vergonzosos, de nosotros los peruanos. nada podemos decir para defendernos excepto que se trata de una sociedad cuyas ciudades tienen una vida muy reciente, que existen pocos baños públicos (por ejemplo en Lima, puedes caminar cuadras y cuadras y no encuentras un puto baño) pero digamos que es que la ruralidad de Cuzco es más tangible, porque al salir en auto en poco tiempo ya estás en el campo, donde la natura hace hasta un poco trivial, a veces, ir en busca de baños. En muchas comunidades han puesto letrinas porque los reservorios de agua para el ganado se contaminan, pero consintamos que da una gran sensación de libertad cagar en la punta de un cerro. Corre mucho viento, silba el viento verdaderamente, porque tempestades hay a cada momento. Una naturaleza inclemente y violenta

enamorarse

Ummm otro San Valentín sin flores ni cenas románticas..que bien y sin hacerle el juego al corte inglés, en mi caso al Molino, el centro comercial dónde encuentras todito de imitación. Acá se celebra no sólo el día de los enamorados sino también el de la amistad...¡quien no se consuela es porque no quiere! Yo no digo que no estaría bien enamorarse pero con el aroma de la taza de café que tengo frente a mi y mi libertad son suficientes para hacerme sentir viva... y, bueno, sumida en esta tontería de reflexión, tomo la rápida decisión de que estoy mejor sóla, con este silencio interior. Está bueno estar tan lejos para encontrarme con mi yo esencial; no me resigno a nada por lo que me dedico a sacar a flote la adrenalina interior que encapsulada busca su lugar. Creo que mi alma se agita sin descanso buscando descubrir ese algo que justifique mi presencia en este mundo...por eso decidí venir y ahora decido partir hacia el Sur sin importarme mucho el rumbo aunque la soledad de estos páramos andinos hayan sido un buen refugio hasta ahora...claro, todo esto con alguien al lado rompiendo mi paz interior..sencillamente..no es lo mismo... así que enamorarse supongo que estaría bien, pero...

miércoles, 13 de febrero de 2008

gustavito dice agua

Gustavo es lo más parecido a un hijo que tengo. Es mi ahijado, tiene cinco años y lo he acogido en mi corazón. Este video lo colgaron unas australianas voluntarias en Youtube y recién lo descubrí. Es increible ver en internet el Hogar de las Estrellas y ese espacio dónde hemos pasado tanta horas en cumpleaños, tareas, talleres y juegos con los niños. Gustavo dice agua para referirse al mar por eso tengo tantas ganas de que vean el mar estos niños serranitos. La mama de Gustavito es buena y lo quiere así que ahora vive con ella y yo le visito. A veces se viene a mi casa a dormir. La última vez se pichinó en mi cama pero no pude regañarle pues estaba soñando cosas increibles. Lo pasamos muy bien juntos jugando a los superhéroes y nos dan ataques de risa. Dice su mama que a veces en el cerro sueña conmigo y se levanta tempranito a mirar por el precipicio diciendo que voy a ir a recogerle en mi carro rojo, su color favorito. Ahora el agua de Gustavo se va a tornar en río pues me lo llevo de vacaciones a la selva del Manu y quiero ver su carita cuando vea el río Alto Madre de Dios y cuando nos bañemos en él. Gustavo volverá a señalar y a decir "agua" y yo le abrazaré más fuerte que nunca...

Gustavito dice agua

domingo, 3 de febrero de 2008

Carnaval, tortilla española y Tomás

Hoy llevo un día tranquilo. Es carnaval. Hace ya un año que estuvo Sandro aca y tirábamos globos con agua desde un balcón de la plaza de armas a turistas con cámara. Por eso no me atrevía a asomarme a la calle. Sabía que podía recibir multitud de bombas de agua y ando un poco resfriada así que he salido un segundo a comprar a la tienda pues quiero cocinar para mis compañeros de casa. Antes de salir, andaba peinándome y me ha preguntado el espejo quien era. La verdad, hoy no me reconozco, me veo distinta. Ya desde hace rato me veo así, mis manos no son las de antes, ni mi rostro o mi cuerpo, ni siquiera mi mirada que está más cansada por haber visto miseria y violencia de seguidito pero me pinto los labios y sorío pues conozco a gente más chiquita que no tiene ni la mitad de entusiasmo que la que se asoma al cristal. Decido que mi espíritu es jóven, mi alma risueña y mi energía sigue intacta como si hubiese hecho un pacto con el diablo o como dice mi hermana Nines, me hubiera caído en una marmita cuando era chiquita como Obelix, el galo. Así que salgo a la calle y me libro de los globos dando un quiebro entre un cruce de agua de una pandilla de niños y llego seca a la tienda de Wynapata con Arcoiris. Compro patatas, cebolla, huevos, ensalada y vino chileno. Vuelvo dando un paseo y sigo sorteando el agua. Con la tortilla española y la ensalada pongo unas tapas de queso de oveja y de jamón serrano. "Ummmm que rico" dicen todos. Pero la verdadera fiesta me la hace Tomás, el argentino que desde hace poco vive en casa. Su hermano de 21 años es síndrome de down y tras un rato hablando de su hermano, le ofrecí el cuarto libre de mi casa. Me ha hecho reiki y tiene un altar de piedras energéticas en su cuarto. Es una de esas personas que siempre rien y que siempre tienen algo ocurrente que decir. Ha colgado un cartel en la puerta de su cuarto que dice "por favor quitense los zapatos al entrar... la ropa ya lo iremos viendo sobre la marcha... conichuwa" Me cuenta riendo que el no se va de caza por la noche, sino de pesca porque el se queda parado o bailando en el Mama Africa y siempre pican...; viaja con un palo que le sirve de bastón y al que esta decorando con cintas de macramé. Me gusta compartir mi casa con el a pesar del olor a Axe y del desorden...hay cosas que no les pasamos a casi nadie pero hay personitas que tiene el don de hacernos sentir como en casa y hacernos reir a carcajadas y a esa gente le terminas acogiendo y perdonando todo... es esa energía fuerte que circula entre algunas personas con otras... son esos momentos en que las cosas cobran todo su sentido...

miércoles, 30 de enero de 2008

Lluvia

En Febrero llueve todo el día y apenas sale el sol. Me parece muy romántica la lluvia y en mi habitación, su repiqueteo en la claraboya del techo tiene algo de musical, arrullándome al dormir. Tengo sueños empapados en nostalgias de otras épocas que necesariamente no tienen porque ser más felices. Me pregunto si ahora soy feliz pero es todo tan relativo.. lo único que se es que he alcanzado cierta serenidad en esta tierra trabajando para estos niños de nadie. La satisfacción es enorme aunque leer tanta miseria y violencia en sus expedientes de abandono hace que a veces quiera llorar y mandar el mundo al infierno...pero acabo poniéndome una coraza que de paso me sirve para la lluvia y en la que resbalan las cosas que antes me afectaban. Ahora, simplemente, no pienso en ellas y me gusta verme despojada de muchas capas inútiles... y no me refiero a llevar botas adidas sino a coger el camino más sencillo, el meditar despacito, el admirar cada día el altruismo de los que no tienen nada y la fuerza que saca la gente de los escombros como observé cuando el terremoto en el Norte...pero sobre todo disfrutar el triple de un atardecer, una luna llena o el vuelo de una mariposa. Comienzo la senda de valorar lo que se me ha dado y pienso en mi infancia como en un cuento de hadas porque de verdad lo fue. A estos pequeños le han quitado la infancia, el nombre y la dignidad. Como dijo una vez Bowie "A estos niños a los que escupís mientras ellos intentan cambiar sus mundos son inmunes a vuestras creencias y son conscientes de cuánto están pasando" ...Sigue lloviendo...ahora más fuerte aún...

q'osco

domingo, 20 de enero de 2008

Cuzco

Cuzco ahora es como mi casa. Me recuerda a Granada así que imagino que es por eso. Vivo muy céntrica, a dos cuadras de la plaza de armas y a tiro de piedra de San Blas, el barrio de los artesanos. Mi jato está sobre un antiguo cementerio inca por eso mi calle se llama Purgatorio, la de al lado, Ataúd. Andan sus almas por el patio..a veces los oigo, otras, los siento. Alexandro, mi vecino cleptómano de ocho años me cuenta historias de miedo y yo esas noches en que me visita duermo mal pero no como para mudarme; ademas dónde iba a ir? si por todo Cuzco pasean machus y espíritus. En los tejados de todas las casas hay una pareja de toritos con el fin de ahuyentarlos. Echaba de menos las calles empedradas, las mamitas vendiendo choclo, las chicherías abarrotadas en domingo y a los niños del hogar de las estrellas, la asociación para la que trabajo y por la que me vine al Perú desde la madre patria..a su madre...que brutos que fuimos por acá..no me extraña que algunos nos odien todavía...aunque en caso de jodienda siempre queda poner acento argentino. y hablando de argentinos... hay una plaga ahora en el Cuzco. Los encuentras por todas partes con sus mochilas, sus barbas y sus "ché viste?", debe ser su temporada vacacional...

martes, 15 de enero de 2008

una Lima en Lima

Este blog se inicia en Lima tras año y medio en Perú. Hoy hemos comido suchi en San Isidro. en Lima comes ceviche, chifa o suchi según tengas más o menos plata...He descubierto los maki que son como el suchi pero rellenos de cosas increibles y después hemos cantado Las Grecas camino al Zaguán, la casa de huéspedes en la que nos alojamos en Miraflores. Estoy aún con el jet lag. En Madrid me moría de frío y aca la gente está haciendo surf y bañándose en las contaminadas playas de la Costa Verde...Me saqué las botas de invierno y mis pies caminan con chancletas por las calles de esta ciudad llamada como mi abuelo. Me vine sin pensarlo demasiado, quizás me perseguía mi apellido desde siempre así que decidí hacer las maletas y perseguirlo a él. Cada vez que vengo me gusta más esta ciudad y la gente que en ella habita y me siento más tranquila caminando por sus calles aunque yo vivo en Cuzco y, bueno, la ciudad imperial de los incas es otra historia completamente distinta. Dicen que hay tres Perús: la costa, la sierra y la selva y es completamente cierto, son tres mundos apartes, alejados por las pésimas carreteras y por su manera de ver el mundo. Yo, siempre ecléctica, me quedo con los tres y con sus gentitas, floklore, gastronomía y paisajes. Lo peor es el racismo que existe entre esos tres mundos...