viernes, 30 de mayo de 2008

ay Perú


El reencuentro con mi ciudad adoptiva es alegre pero yo estoy bien triste. Los niños del Hogar de las Estrellas me abrazan y festejamos con los amigos en el 7 angelitos mi llegada. Lo miro todo con la pena del que se marcha. Las calles empedradas me parecen distintas. La altura esta vez me ha provocado soroche en forma de migraña terrible un día entero. La plaza de armas se viste de colores y se celebra el corpus cristi. No quiero pensar en irme pero mi viaje es inminente. Me voy con el corazon partido y con una apurada nostalgia. Me dejo un cachito de alma en este Perú infinito que es áspero y difícil pero amigo del cielo por el vuelo de los cóndores y la mirada profunda de sus apus. Un Perú de piedras milenarias, de ruido de agua, de pasado orgulloso, de calor del fogón desde dónde se descifra la vida y se tejen leyendas. Un Perú de mamitas coraje que luchan en la sierra, en el mar y en la selva. Un Perú de choclos amarillos, de arcoiris gigantes, de màgicos sonidos, de lindos mestizos, de sol brillante, de danzas coloridas, y sabores inolvidables. Una extraña angustia aprieta mi alma. Quisiera no sentir tanta ausencia...

2 comentarios:

Leticia dijo...

ayyyy mi Chiqui.... no quiero sonar a ese cliche ..pero se me caen las lagrimillas con tu descripción de nuestro querido Peru. Me imagino lo duro que fue irse. solo piensa en la alegria que sera volver.
Un besazo mi niña!

Mayte dijo...

Dudo que haya otra manera más bonita de describir Perú, y con los ojos llenos de lágrimas has conseguido trasladarme a ese maravilloso lugar. Gracias Chiqui !! Un besazo guapa !!